¡Hola a todos los investigosos!
Esta semana ya parece que aterrizamos de verdad en clase, aunque no ha sido completa por las fiestas, ¡hemos comenzado nuestro proyecto!
Empezamos con nuestro primer “Así soy yo”, una actividad que repetiremos a lo largo del curso. En ella, cada niño/a dibuja su esquema corporal y escribe su nombre. Con este trabajo observamos cómo evoluciona la percepción de su propio cuerpo, la motricidad fina y la escritura. Es una forma preciosa de comprobar, al final de curso, cuánto han crecido y progresado.
También dimos el pistoletazo de salida a nuestro proyecto sobre la Prehistoria. InvestigOSO nos dejó como pista unas lupas y unas fotos misteriosas, que resultaron ser de las cuevas de Altamira. Muchos niños/as comentaron que en casa sus familias ya les habían hablado de estas cuevas y del arte rupestre, e incluso algunos añadieron que aquello formaba parte de la Edad de Piedra. Fue precioso escuchar cómo relacionaban lo aprendido en clase con lo que comparten en casa.
Inés, por su parte, quiso dar un pasito más y trajo por escrito que se trataba de las cuevas de Altamira, y lo compartió con todos/as.
Pablo Almohalla también nos sorprendió con un dibujo sobre las cuevas. ¡Qué artista!Desde aquí seguimos animando a que traigan palabras escritas, dibujos, pequeñas investigaciones o cualquier aportación hecha en casa, porque sabemos que a ellos/as les hace muchísima ilusión mostrarlo y así enriquecemos todos/as el aprendizaje común.Con la presentación de la Prehistoria aprendimos aspectos generales: dónde vivían los primeros seres humanos, cómo descubrieron el fuego, qué importancia tenía para ellos, cómo vestían con pieles de animales o cómo empezaron a fabricar herramientas.
A partir de ahí, nos pusimos manos a la obra con distintas actividades que nos ayudaron a profundizar:
Hicimos nuestra portada del proyecto. Nos convertimos en auténticos cavernícolas: primero nos pintamos, después nos colocamos un hueso en la cabeza (que más de uno/a quiso comerse porque eran de golosina 😄). La portada aún no está terminada, porque sabemos que los hombres y mujeres de la Prehistoria vestían con pieles de animales, y será algo que añadiremos más adelante.
“Comienza nuestra historia”: en esta ficha, cada niño/a escribió su nombre propio como protagonista, porque toda historia comienza por uno mismo. Fue una manera simbólica y significativa de conectar con el proyecto.
La evolución de los cráneos: observamos cómo fue cambiando el rostro humano a lo largo del tiempo y dibujamos el rostro actual, el que consideramos nuestro. Con esta actividad trabajamos la observación, la comparación y la percepción de los cambios en el tiempo.
La evolución de los homínidos (imágenes): recortamos imágenes, las ordenamos en la secuencia correcta y las pegamos. De esta forma comprendimos mejor los distintos pasos de la evolución hasta llegar al Homo sapiens, reforzando la noción de temporalidad, la clasificación y la secuenciación.
La evolución de los homínidos (nombres): en otra ficha, recortamos los nombres de cada homínido y los colocamos en la imagen adecuada, afianzando el vocabulario específico y la relación palabra-imagen.
Y trabajamos el trazo mediante el grafismo creativo llenando la silueta de un mamut, siguiendo los patrones establecidos de formas y colores.
Después recibimos la visita de Carlos, un arqueólogo de Sputnik Labrego, que nos explicó de manera muy cercana las diferencias entre el arte figurativo (como en Altamira, con bisontes y manos reconocibles) y el arte esquemático (como en la cueva Pala de Cabras, en Casayo, donde simplificaban las ideas en trazos). También nos contó cómo fabricaban la pintura roja con piedras machacadas y grasa animal.
Inspirados por lo que nos explicó, realizamos nuestras primeras pinturas rupestres en clase 🎨: sobre un “trocito de cueva” utilizamos únicamente nuestros dedos y pintura roja para imitar los dibujos de las cuevas de Casayo. Fue una experiencia única en la que, además de experimentar con técnicas artísticas, trabajamos la motricidad fina y la creatividad.
Esta semana también ¡tuvimos en clase un arco de verdad y una flecha! Aprendimos que los hombres y mujeres de la Prehistoria cazaban utilizando estos instrumentos. Y claro, quisimos imitarlos… pero sin cazar a nadie, por supuesto. Alguno/a tiene buena maña con esto del arco...
Además, esta semana le dimos la bienvenida a Matías, que por fin pudo incorporarse al grupo y conocer a InvestigOSO. También estrenamos una rutina nueva: la “hora de leer” 📚. Cada mañana, al llegar a clase, nos ponemos el mandilón, escogemos un cuento y lo leemos tranquilamente. Con este hábito fomentamos la autonomía, el gusto por la lectura, la concentración y el disfrute personal, así como el acercamiento a la lectoescritura que trabajaremos a lo largo de todo el curso.
También hubo momentos especiales como cuando Inés compartió con nosotros unas monedas de chocolate del bautizo de su hermanito. ¡GRACIAS INÉS!
Por último, seguimos aprendiendo a través del juego por rincones, donde exploramos distintas formas de relacionarnos, crear y descubrir.
En definitiva, ha sido una semana en la que no sólo comenzamos a viajar a la Prehistoria, sino también a comprender mejor nuestro propio presente, aprendiendo a compartir, a colaborar y a disfrutar del camino juntos.
Seguiremos investigando más sobre esta época y sus curiosidades que tanto nos están gustando. Sobre todo con el arte rupestre.
Nos vemos la próxima semana.
Muchos besos y abrazos.
















































































































































































































































































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